domingo, 8 de febrero de 2015

Redes de coautoría en una revista de cardiología

Redes de coautorías y colaboración institucional en Revista Española de CardiologíaJuan C Valderrama-Zuriána, Gregorio González-Alcaidea, Francisco J Valderrama-Zuriánb, Rafael Aleixandre-Benaventa, Alberto Miguel-Dasitc

a Unidad de Documentación. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación López Piñero. Universitat de València-CSIC. Valencia. España.
b Centro de Salud Nápoles y Sicilia. Departamento 9. Agència Valenciana de Salut. Valencia. España.
c Servicio de Resonancia Magnética. Hospital de la Plana. Vila-Real. Castellón. España.

Revista Española de Cardiología







Palabras clave

Publicaciones científicas. Análisis de coautorías. Colaboración institucional. Redes de colaboración.

Resumen

Introducción y objetivos. El presente estudio analiza los patrones de colaboración de los investigadores y las instituciones en los trabajos publicados en Revista Española de Cardiología.Métodos. Se identificaron las coautorías y relaciones de colaboración institucional de Revista Española de Cardiología en el período 2000-2005 y se obtuvo el índice de firmas/trabajo. Para construir las redes de colaboración se utilizaron los programas «TextToPajek» y «PAJEK».Resultados. Se analizaron 980 trabajos, el 95,1% firmado en coautoría por 2 o más autores y el 51,43% en colaboración institucional. El índice de firmas/trabajo ha sido de 6,23 ± 3,1. Se encontró una relación estadística (p < 0,02) entre el índice de firmas/trabajo y la sección donde era publicado el trabajo, ya que los publicados en las secciones Artículos originales y Artículos especiales tenían un mayor índice de firmas/trabajo (media de 7,87 ± 2,88 y 6,59 ± 5,02, respectivamente). Se han identificado 44 autores de elevada productividad y 25 agrupaciones de autores integrados por 112 investigadores. Conclusiones. El análisis de las redes de colaboración ha permitido identificar numerosas agrupaciones de autores del área cardiovascular en España, así como las relaciones existentes entre ellas desde el punto de vista de la investigación y las publicaciones científicas. El aspecto más significativo de la colaboración institucional fue el predominio de la colaboración intrainstitucional e intraautonómica (el 80,57% de las colaboraciones). Posibles estudios futuros podrían incluir el análisis de la producción científica de los investigadores de las agrupaciones identificadas y la evolución en el tiempo de los patrones de colaboración





Artículo

INTRODUCCION
La producción científica española en el área cardiovascular ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años. Así, en el período 1994-1999 se identificaron 840 documentos realizados por autores españoles en las bases de datos del Institute for Scientific Information versión CD-ROM, con un incremento del 80,9% en 1999 frente a 19941, mientras que los documentos recogidos en el National Science Indicators y National Citation Reports correspondientes al período 1994-2002 ascendieron a 2.556, con un aumento constante en el número global de trabajos/año, que pasó de 6.616 en 1994 a 9.143 en 20022. Las revistas españolas que mayor número de artículos incluyeron en el área cardiovascular fueron Revista Española de Cardiología (n = 899) y Medicina Clínica (n = 140)2. Ambas han sido las revistas clínicas en castellano que han obtenido un mayor factor de impacto en el Journal Citation Reports de 2004 (FI = 1,802 y FI = 1,005) y la primera y tercera, respectivamente, en 2005 (FI = 1,769 y FI = 1,074)3. También son las que ocupan los primeros dos lugares en el estudio del Factor de Impacto Potencial de las Revistas Médicas Españolas de 2003 (FI = 1,501 y FI = 1,061, respectivamente)4.
Por otra parte, en cardiología y en la investigación biomédica en general se está produciendo un aumento progresivo de los trabajos realizados en colaboración. La colaboración es necesaria para el avance del conocimiento porque los problemas requieren abordajes multidisciplinarios5, y es conveniente para poder complementar insuficiencias6. En la investigación cardiológica colaboran fundamentalmente profesionales de las áreas de cardiología, medicina de familia y medicina interna, pero también biólogos, químicos, farmacéuticos, matemáticos y radiólogos6,7.
En este contexto, el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica del período 2004-20078 ha tratado de promover la investigación de carácter multidisciplinario. En el área de la biomedicina, la convocatoria de redes temáticas de investigación cooperativa (RETIC) del Instituto de Salud Carlos III9 tiene como objetivo contribuir a fundamentar científicamente los programas y políticas del Sistema Nacional de Salud en las áreas prioritarias del Plan Nacional de I+D+I mediante la asociación de centros y grupos de investigación biomédica, multidisciplinarios y multiinstitucionales. Con esta tipología de redes se pretende la creación de esquemas de cooperación científica más potentes que permitan alcanzar objetivos que difícilmente podrían plantearse en un contexto de ejecución más restringido10.
En el momento de la redacción de este manuscrito, hay 3 redes del área cardiovascular9: «RECAVA. Factores de riesgo, evolución y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y sus mecanismos moleculares y celulares» coordinada por Soler Soler, del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona; «HERACLES. Determinantes genéticos y ambientales de la disfunción vascular en la hipertensión y en la cardiopatía isquémica» coordinada por Marrugat de la Iglesia, del Institut Municipal d'Investigació Mèdica (IMIM) de Barcelona; y «EULALIA-MUSIC2, características epidemiológicas, fisiopatológicas, clínicas y anatomopatológicas de la muerte súbita en España» coordinada por Bayés de Luna, del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. Asimismo, se están promoviendo desde el Instituto de Salud Carlos III los Centros de Investigación Biomédica en Red (CIBER)11, organismos de investigación dotados de personalidad jurídica propia que tienen como misión la investigación monográfica sobre una enfermedad o problema de salud concreto, y que constituirán grandes centros de investigación traslacional.
El estudio de la colaboración científica ayuda a establecer grupos y redes de trabajo, pudiendo ser analizada y evaluada mediante el empleo de técnicas bibliométricas y representada mediante lo que algunos autores denominan «redes de coautorías»12,13 o «mapas bibliométricos»14.
El objetivo del presente trabajo es identificar y representar gráficamente las redes de colaboración de autores e instituciones que han publicado sus trabajos científicos en Revista Española de Cardiología a lo largo del período 2000-2005.

MÉTODOS

Identificación de los trabajos, datos bibliográficos y normalización de autores e instituciones
Para la realización del estudio se han identificado los trabajos de investigación publicados durante el período 2000-2005 en Revista Española de Cardiología. Para cada uno de los trabajos seleccionados se ha identificado el nombre y los apellidos de los autores firmantes, así como el centro de procedencia de éstos (institución, ciudad y país).
Para la normalización de las autorías se han comprobado las firmas en las que un mismo autor firmaba de dos o más formas diferentes, utilizándose como criterio básico de unificación la existencia de coincidencia en los lugares de trabajo de las firmas. En el caso de las instituciones, se han unificado las diferentes variantes de hospitales según la denominación recogida en el Catálogo Nacional de Hospitales 200515 y en el Registro Nacional de Universidades, Centros y Enseñanzas16. Asimismo, dado que las firmas institucionales de muchos registros bibliográficos recogían dos o más instituciones (p. ej., hospitales universitarios y universidades) y para no perder información, se ha procedido a diferenciar estas firmas, consignando en estos casos para cada registro bibliográfico tantas firmas como macroinstituciones se podían individualizar.
Con la información extraída se ha confeccionado una base de datos relacional utilizando el programa Microsoft Access.
Indicadores bibliométricos de colaboración y redes de coautorías y de colaboración institucional
A lo largo del trabajo se han utilizado los términos «coautoría» para hacer referencia a la firma conjunta de un trabajo científico por 2 autores, y «colaboración institucional» en el caso de la firma conjunta de un trabajo por diferentes instituciones, distinguiéndose en este caso los siguientes tipos de colaboración: intrainstitucional (diferentes unidades o departamentos de una misma macroinstitución), interinstitucional de carácter nacional (entre instituciones de la misma o de diferentes comunidades autónomas) e interinstitucional de carácter internacional, cuando concurren una institución española y una extranjera. Se ha empleado el término sajón «clúster» en su acepción relacionada con los modelos de grafos para referirse al conjunto de nodos o vértices (autores o instituciones) altamente conectados entre sí mediante arcos o enlaces (relaciones de coautoría o de colaboración institucional) pero con conexiones esporádicas hacia el exterior17, y «umbral o intensidad de colaboración», el valor utilizado para formar los clústeres de autores y de instituciones, que hace referencia a la frecuencia de coautoría entre las parejas de autores o de colaboración entre instituciones y que refleja las relaciones más o menos consolidadas entre ellos a la hora de publicar los resultados de sus investigaciones de forma conjunta. Este valor ha sido utilizado en diversos estudios bibliométricos como criterio para considerar los clústeres identificados como «grupos de investigación»18,19.
La colaboración entre autores se ha caracterizado mediante el cálculo del número de trabajos, firmar, colaboraciones el índice de firmas/trabajo (IFT) o índice de colaboración, que es la media del número de firmas por trabajo, y el índice autores/trabajo (media del número de autores por trabajo considerando únicamente los autores distintos). Asimismo, se realizó un análisis estadístico descriptivo de las variables estadísticas estudiadas (media e intervalo de confianza [IC] del 95%). Para la comparación de las medias de las variables distribuidas de forma normal se aplicó el análisis de varianza ANOVA, evaluándose la igualdad de las varianzas con la prueba de Levene. Las comparaciones posteriores se realizaron mediante la prueba de Bonferroni para varianzas iguales y la T2 de Thamhane para varianzas no iguales.
Para la construcción de la red de coautorías se han identificado todas las combinaciones de pares de autores de cada trabajo. El número de coautorías de cada trabajo está en relación con el número de firmas de éste, ya que es igual a m!/(m-n)!n!, donde «m» es el número de autores firmantes y «n» el número de elementos de las agrupaciones realizadas, en este caso dos, ya que se identifican parejas de autores que firman conjuntamente un trabajo. Una vez cuantificadas las coautorías se ha establecido un umbral o intensidad de colaboración de 6 o más colaboraciones entre pares de autores, con la intención de reducir el número de nodos y arcos que impedirían una visión clara de la red y centrar así el análisis en las relaciones de coautoría más intensas. La misma metodología se ha aplicado a las firmas institucionales para construir la red de colaboración interinstitucional, si bien en este caso se ha aplicado un umbral de 3 o más colaboraciones.
Se han obtenido una serie de medidas propias del análisis estructural o de redes sociales. Considerando los agentes (autores o instituciones) de forma individual, se presentan 3 medidas de centralidad o de cohesión que proporcionan una aproximación muy precisa para el análisis de la red social estudiada: el grado (o degree) y los índices de intermediación (betweenness) y de cercanía (closeness)20.
El grado indica el número de agentes distintos con los que está conectado de forma directa un determinado autor o institución, y se ha obtenido a partir de la identificación y posterior cuantificación de las relaciones de coautoría y de colaboración institucional. Se trata de una medida que refleja la mayor o menor colaboración mantenida por parte de los autores e instituciones. El índice de intermediación evalúa en qué medida un agente está situado en medio o entre otros agentes de la red, permitiendo su interconexión. Mide, por tanto, el prestigio de autores e instituciones y su capacidad para acceder y controlar los flujos de información. Se calcula como la suma de los caminos más cortos entre 2 agentes que incluyen entre ambos el agente en cuestión. El índice de cercanía permite valorar la rapidez de interacción de un agente con el resto de agentes de la red, es decir, refleja la «proximidad» de cada autor o institución con el resto de los agentes de la red. Se calcula como la inversa de la suma de las distancias del agente en cuestión al resto de agentes con los que está conectado20.
Para determinar la cohesión de los clústeres identificados, se ha calculado la densidad de cada uno de ellos, medida que determina el grado de ligamen o de conexión entre sus miembros según la relación entre el número de enlaces existentes y el número de enlaces posibles. Para ello se ha aplicado la fórmula 2e/n(n-1), donde «e» es el número de enlaces existentes y «n» el número de agentes20.
Para el cálculo de los indicadores y la construcción de las redes se ha utilizando el programa TextToPajek desarrollado en la Universidad Complutense de Madrid21 y el programa de análisis de redes PAJEK22.

RESULTADOS


De los 980 trabajos analizados, 455 (46,43%) eran Artículos originales y 270 (27,55%), Comunicaciones breves. En la tabla 1 se presenta la distribución por año de publicación y sección a la que pertenecen los trabajos publicados.
El 95,1% (n = 932) de los trabajos han sido firmados en colaboración por 2 o más autores, mientras que solamente el 4,9% (n = 48) ha sido firmados por un único autor (tabla 2). Se han identificado un total de 6.108 firmas, lo que supone una media de 6,23 ± 3,1 firmas/trabajo. El IFT se ha mantenido prácticamente constante, con valores cercanos a 6 a lo largo de todo el sexenio. No se observaron diferencias estadísticamente significativas según el año de publicación, pero sí según la sección donde se publicaban los trabajos (p < 0,02). Así, los trabajos publicados en la sección Artículos originales han sido los que mayor IFT han presentado a lo largo del período estudiado (media, 7,87 ± 2,88), seguidos de los Artículos especiales (media 6,59 ± 5,02) y las Comunicaciones breves (media, 5,55 ± 1,2). En el polo opuesto, las secciones con menor índice correspondieron a los Artículos de revisión (media, 2,72 ± 1,23), las Controversias (media, 2,75 ± 2,87), la Puesta al día (media, 2,95 ± 1,98) y las Imágenes en cardiología (media, 3,3 ± 1,11).


El número de autores diferentes que han publicado durante el período ha sido de 2.927, con una media de 2,99 autores por trabajo (tabla 2). El hecho de que la media global de autores por trabajo en la totalidad del período sea inferior a las medias anuales es debido a que, a medida que se incrementa el período estudiado, disminuye el número de autores distintos.
En la tabla 3 se presentan los 44 autores que han publicado más de 11 trabajos y sus patrones de colaboración, incluidos el número de firmas y de colaboradores en los trabajos en los que han intervenido y los índices firmas/trabajo y autores/trabajo. Destacan algunos autores que, aunque no ocupan los primeros puestos en el ranking de productividad, reúnen un elevado número de firmas y un amplio núcleo de colaboradores, de lo que se derivan elevados IFT y media de autores por trabajo.


Al aplicar un umbral o intensidad de colaboración de 6 o más trabajos firmados en coautoría se han identificado 25 clústeres de autores de elevada intensidad de colaboración que están compuestos por 112 autores de 29 instituciones diferentes. De los 73 autores más productivos, 54 (73,97%) se integraron en alguno de los clústeres que se han identificado, cifra que es aún superior si se consideran los 24 autores más productivos (> 14 trabajos), ya que 20 de ellos están adscritos a alguno de los clústeres (83,33%). Asimismo, de los 112 autores que constituyen los clústeres se han identificado 58 (51,78%) que, aunque no ocupan los primeros lugares en el ranking de productividad (ya que se sitúan entre los puestos 74 y el 197 delranking), se caracterizan por tener una elevada intensidad de colaboración con otros autores. El clúster con más autores ha sido el liderado por M. Valdés Chavarri, compuesto por 14 autores, seguido por los clústeres de F.J. Chorro Gascó/J. Sanchís Forés y de M.P. Anguita Sánchez/D. Mesa Rubio, integrado por 9 autores cada uno de ellos (fig. 1). Entre los clústeres conformados por 9 o más miembros, el que presenta el índice más elevado de cohesión es el de F.J. Chorro Gascó/J. Sanchís Forés (0,64), mientras que entre los clústeres conformados por 5-7 miembros destacan los de A. Medina Fernández Aceituno y J. Soler Soler, con índices de cohesión de 1 y 0,9, respectivamente (tabla 4).



Fig. 1. Clústeres uno a 3 (9 o más miembros) con una intensidad de colaboración de 6 o más coautorías.




En la tabla 5 se presentan los valores estadísticos de centralidad de los autores calculados considerando todas las coautorías identificadas, donde se puede observar que algunos autores que no ocupan los primeros puestos de ranking de productividad ejercen un destacado papel de «intermediarios» con otros autores o de «proximidad» a éstos en la red de coautorías.


En 504 trabajos (51,43%) se ha observado la presencia de algún tipo de colaboración (intrainstitucional o interinstitucional) frente a 476 trabajos (48,57%) en los que hay una ausencia de colaboración. Considerando los 473 trabajos en colaboración en los que intervienen instituciones españolas (tabla 6), se sitúa en primer lugar la colaboración intrainstitucional (40,87%), seguida muy de cerca por la colaboración interinstitucional entre instituciones de la misma comunidad autónoma (39,7%). Ya a cierta distancia se sitúa la colaboración entre instituciones de diferentes comunidades autónomas (15,41%) y la colaboración internacional (4,02%). Cabe destacar una tendencia hacia el aumento de la colaboración cuando se analiza la colaboración desglosada por años, ya que el número de trabajos en colaboración ha pasado del 43,02% en el año 2000 al 56,69% en 2005, año que presenta el índice de colaboración más elevado de todo el sexenio (tabla 6).

En la tabla 7 se presentan las 42 instituciones más productivas (> 9 trabajos) y sus patrones de colaboración interinstitucional. El ranking de productividad aparece encabezado por el Complejo Universitario La Paz (Madrid), con 50 trabajos, seguido por el Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid), con 45 trabajos. Hospitals Vall d'Hebron (Barcelona) y el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia) se sitúan con 40 trabajos, la Clínica Universitaria de San Carlos (Madrid) con 39, el Hospital Clínic i Provincial de Barcelona con 34 y el Hospital Ramón y Cajal (Madrid) con 33. Otras 12 instituciones obtienen más de 20 trabajos y 23, entre 10 y 19 trabajos.

Para la formación de la red de colaboración institucional se ha aplicado un umbral de 3 o más colaboraciones, representando la mayor o menor intensidad de colaboración mediante diferentes grosores en los enlaces. En la figura 2 se recoge el núcleo principal de la red de instituciones. En relación con los estadísticos de centralidad de colaboración institucional (tabla 8), los principales agentes de la red son el Hospital Universitario La Fe (Valencia) y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona), que ocupan el primer y el segundo lugar, respectivamente, en los 3 indicadores. Otras instituciones que ocupan un papel destacado en cuanto al número de instituciones distintas con las que han colaborado (grado) son el Institut Municipal d'Investigació Mèdica (Barcelona), el Hospital Clínic i Provincial de Barcelona y el Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid), las 3 situadas también entre los primeros 10 puestos del ranking de intermediación. A continuación se sitúan el Complejo Asistencial de Salamanca, el Complejo Universitario La Paz (Madrid), el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia) y el Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo (A Coruña), todas ellas también con un destacado papel en el resto de indicadores.


Fig. 2. Núcleo principal de la red de colaboraciones institucionales con una intensidad de colaboración de 3 o más relaciones de colaboración.

DISCUSION

La metodología aplicada ha permitido identificar los autores e instituciones más productivos y la composición de 25 clústeres de autores de intensa colaboración en el área cardiovascular en España que han publicado sus trabajos en Revista Española de Cardiología durante el período 2000-2005, caracterizando mediante indicadores bibliométricos su actividad científica. No obstante, es importante realizar algunas observaciones en relación con el método aplicado.
1. En lo que se refiere a la cobertura de la producción científica analizada, únicamente se ha tomado en consideración para la realización del estudio Revista Española de Cardiología. Una visión exhaustiva y completa del área cardiovascular pasaría por tomar en consideración todas las revistas españolas, así como la producción científica de autores españoles en revistas extranjeras. No obstante, la metodología aplicada presenta la ventaja de que, al tratarse de un estudio efectuado a partir de una de las revistas clínicas editadas en España con mayor factor de impacto entre la comunidad científica, los resultados obtenidos representan un panorama del núcleo de mayor repercusión y calidad de la investigación en nuestro país23.
2. Los problemas de la normalización. La importancia de la normalización de los nombres de los autores firmantes de los trabajos científicos es fundamental de cara a los estudios basados en los análisis de coautorías para evitar los errores motivados por variantes en el nombre y los apellidos de un mismo autor, o a la consideración conjunta de la producción científica de 2 o más autores distintos con los mismos nombres. Se ha tratado de evitar estos errores mediante una cuidadosa supervisión manual de las referencias bibliográficas manejadas según se ha expuesto detalladamente en el apartado Métodos.
3. El estudio de las relaciones entre trabajos científicos. Los análisis basados en las referencias y las citas bibliográficas entre trabajos científicos gozan de una larga tradición en los estudios bibliométricos24. Sin embargo, los análisis de las coautorías con el objeto de construir redes de autores han sido objeto de estudio más recientemente12 y aún no hay unos criterios uniformes para identificar comunidades o grupos de investigación dentro de las redes previamente construidas, lo que supone una dificultad de cara a la interpretación de los resultados obtenidos, especialmente en lo relativo a la comparación con estudios previos realizados mediante la aplicación de otras metodologías18,19.
Con independencia del país o la disciplina objeto de estudio, uno de los principales fenómenos que se pueden advertir en los estudios diacrónicos sobre la colaboración científica es la tendencia al crecimiento de la cooperación entre los investigadores, medida a través del IFT25. En el área de la biomedicina, un reciente estudio del número de autores firmantes por trabajo ha puesto de manifiesto que la media de autores firmantes se ha incrementado desde 4,5 en 1980 hasta 6,9 en el año 200026. En las revistas médicas españolas, el IFT ha pasado de un 3,47 a principios de la década de los ochenta a un 4,59 a principios de la década de los noventa27. Considerando el área cardiovascular, en el período 1990-1993 el IFT de la producción científica española incluida en Science Citation Index se situó en 5,7819, tendencia de crecimiento que se ha mantenido hasta la actualidad, situándose en el presente estudio el IFT en 6,23. No obstante, debe tenerse en cuenta al respecto que en algunos tipos de artículos hay una limitación en el número de autores firmantes permitidos, por lo que el IFT tiende a ser más bajo.
La tendencia al incremento del número de autores firmantes por trabajo puede responder a diferentes causas, entre las que hay que destacar la complejidad e interdisciplinariedad de la práctica médica actual28,29 y, como consecuencia, la necesidad de colaborar con equipos externos30. El IFT obtenido es superior al encontrado en otras revistas, como Revista Española de Anestesiología y Reanimación (IFT = 3,1)31Atención Primaria (IFT = 3,77)32Farmacia Clínica (IFT = 3,86)33, y en áreas como las drogodependencias (IFT = 4,1)34 y el sida (IFT = 4,72)35. Sin embargo, es muy similar al de Actas Urológicas Españolas (IFT = 6,1)36. En relación con el número de firmas, hay que llamar la atención acerca del fenómeno de los abusos en las firmas de los trabajos científicos, que se plasma en hiperautorías que no responden a una contribución real de los firmantes en los trabajos sino a razones de índole diversa, entre las que destacan las relacionadas con el aumento del prestigio científico y la obtención de fuentes de financiación37-39.
Para evitar los abusos en las coautorías de las publicaciones científicas han surgido diversos planteamientos e iniciativas, entre las que cabe destacar las recomendaciones del Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas sobre quiénes deben ser los firmantes de los trabajos40, propuesta que ha sido criticada por su excesiva rigidez e imposibilidad real de cumplimiento41 en favor de otras en las que se propone describir de forma precisa la contribución de los firmantes en los trabajos42 o designar a un responsable de la publicación43. Escapa a los objetivos de este trabajo identificar la influencia que han podido tener estos factores en el IFT de Revista Española de Cardiología.
Paralelamente al incremento del IFT en los trabajos científicos, se constata un aumento de la productividad de los autores. Así, el 32,2% de los autores responsables de la producción científica española del área cardiovascular incluidos en el SCI en el período 1990-1993 publicó más de un trabajo19, índice que se sitúa en un 35,76% en este estudio.
La identificación de los autores más productivos y de los clústeres de autores de mayor intensidad de colaboración puede servir para la toma de decisiones, tanto a los Organismos Públicos de Investigación (OPI) como a los coordinadores de las redes a la hora de disponer de información fiable sobre los grupos de investigación consolidados y sus miembros. En este sentido, se han detectado 10 clústeres en los que alguna institución que lo compone está incluida en las RETIC. Asimismo, 2 de los coordinadores de estas redes (Soler Soler y Marrugat de la Iglesia) están entre los autores más productivos, mientras que el tercero (Bayés de Luna) no ha sido identificado en el estudio realizado porque, con la excepción de alguna contribución puntual, ha publicado la mayor parte de sus trabajos en revistas extranjeras. La existencia de numerosos clústeres indica que, a pesar de las políticas de promoción de la investigación interinstitucional y multidisciplinaria, todavía persisten numerosos grupos de investigación sin cohesión entre sí y con un reducido número de miembros, con una media de 4,48 autores para los 25 clústeres formados con un umbral de colaboración de 6 o más trabajos.
Por otra parte, si se considera un umbral de 4 o más trabajos en coautoría, el número de clústeres ascendería a 46, integrados por 278 autores con una media de 6,04 autores por clúster, y el clúster de mayor tamaño sería de 41 autores. Para un umbral de 3 o más trabajos en coautoría, el número de clústeres se sitúa en 58, con una media de 8,36 autores por clúster, y estarían vinculados entre sí de forma directa o a través de intermediarios 187 autores. En lo relativo a las instituciones, si se aumenta el umbral, sólo un número muy reducido de ellas aparece vinculada por relaciones estables de colaboración. Así, para un umbral de 3 o más trabajos en colaboración, el núcleo principal está formado por 34 instituciones, con 7 subgrupos integrados por 18 instituciones aisladas del núcleo principal, mientras que para un umbral de 4 o más trabajos en colaboración el núcleo principal está formado únicamente por 10 instituciones, con 6 subgrupos integrados por 20 instituciones aisladas del núcleo principal. Junto con el reducido número de instituciones que mantienen relaciones estables y consolidadas de colaboración interinstitucional, otro de los aspectos más significativos es el marcado carácter intrainstitucional e intrautonómico de las relaciones de cooperación, ya que entre ambas suman el 80,57% de las colaboraciones.
Las medidas de centralidad permiten identificar a los autores y las instituciones que ocupan un puesto destacado en las redes de coautorías y de colaboración institucional, sobre la base de indicadores como el número de autores y de instituciones distintas con los que han colaborado, lo que implica una mayor capacidad de acceso e intercambio de información.
Considerando para la formación de las redes únicamente los trabajos de la sección «Artículos originales», se identifican los mismos clústeres de autores y una red de colaboraciones institucionales similar, de lo que se deduce que esta sección constituye el núcleo de la revista donde publican las investigaciones que han realizado los colaboradores habituales de la revista.

CONCLUSIONES

Las conclusiones más relevantes del estudio realizado son:
1. Un 95,1% de los trabajos publicados en Revista Española de Cardiología ha sido realizado en colaboración por 2 o más autores, con índices de firmas/trabajo y de autores/trabajo similares o por encima de otras revistas y disciplinas de la biomedicina.
2. Se han identificado diversos clústeres de autores que conforman grupos consolidados que pueden considerarse el frente de investigación de la cardiología publicada en español.
3. Pese al elevado número de trabajos en coautoría (95,1%) y a las políticas de promoción de la investigación interinstitucional y multidisciplinaria, todavía persisten numerosos grupos de investigación aislados y con un reducido número de miembros.
4. A pesar de que el 51,43% de los trabajos se realizó en colaboración institucional, ésta tiene un acentuado carácter intrainstitucional e intraautonómico, aunque en el año 2005 se ha percibido un sensible aumento en el número de colaboraciones interautonómicas.
Además de los aspectos abordados en el presente trabajo, podría profundizarse en el mismo caracterizando mediante indicadores bibliométricos de productividad, repercusión e impacto la actividad científica de los grupos identificados14,18. Dado el carácter dinámico de la ciencia y de los grupos de investigación, también sería interesante obtener una evolución temporal de estos grupos y ampliar el análisis de la actividad cardiovascular española a otras revistas, tanto nacionales como internacionales.


Correspondencia: Dr. J.C. Valderrama Zurián.
Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación López Piñero.
Facultad de Medicina.
Avda. Blasco Ibáñez, 15. 46010 Valencia. España.
Correo electrónico: Juan.Valderrama@uv.es
Recibido el 4 de enero de 2006.
Aceptado para su publicación el 28 de septiembre de 2006.

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